Nuestra Historia

Waipy nace como una idea a principios de la pandemia de Covid-19, un proyecto de padre e hijo en búsqueda de la mejor manera de limpiar sus tenis. Después de probar muchos productos especializados en el mercado y que ninguno nos convencía, decidimos crear un producto fácil, rápido y práctico de usar y que además al comprarlo contribuyera con un donativo a una causa social. Tras pensar y desarrollar la marca y el producto decidimos buscar la causa social de nuestra marca que consta de 4 puntos:

1

Mejorar el medio ambiente al ser un producto amigable con el mismo y 100% reciclable.

2

Resaltar el nombre y el orgullo de ser mexicano ya que todo es fabricado en México.

3

Apoyar la equidad de género y empoderamiento femenino contratando mujeres (fabricantes del producto, diseñadora y directora comercial).

4

Donar un par de tenis nuevos a niños y niñas que más lo necesiten.

Nuestra Historia

Waipy nace como una idea a principios de la pandemia de Covid-19, un proyecto de padre e hijo en búsqueda de la mejor manera de limpiar sus tenis. Después de probar muchos productos especializados en el mercado y que ninguno nos convencía, decidimos crear un producto fácil, rápido y práctico de usar y que además al comprarlo contribuyera con un donativo a una causa social. Tras pensar y desarrollar la marca y el producto decidimos buscar la causa social de nuestra marca que consta de 4 puntos:

1

Mejorar el medio ambiente al ser un producto amigable con el mismo y 100% reciclable.

2

Resaltar el nombre y el orgullo de ser mexicano ya que todo es fabricado en México.

3

Apoyar la equidad de género y empoderamiento femenino contratando mujeres (fabricantes del producto, diseñadora y directora comercial).

4

Donar un par de tenis nuevos a niños y niñas que más lo necesiten.

Mi bisabuelo Isaac a sus 40 años

Mi bisabuelo Isaac, por el que llevo su nombre, llegó a México en el año 1925. Era originario de un pequeño pueblo en Europa y a los 11 años quedó huérfano de papá y mamá. A la edad de 12 años decide aventurarse solo a América, sin saber a lo que se enfrentaría.

Al llegar a México y sin saber el idioma, me platica mi papá que su abuelo estaba descalzo y sus primeros meses de vida aquí los pasaba en La Alameda del Centro Histórico de la Ciudad de México. No tenía zapatos y su trabajo era recoger clavos del piso que le compraban por kilo además de vender algunas imágenes religiosas para juntar algo de dinero y sobrevivir.

Cuenta mi papá que cuando su abuelo Isaac juntó un dinero extra, lo primero que hizo fue comprarse un par de zapatos que usaba solo sábados y domingos que decía eran sus días de fiesta. Fue así como encontramos la causa con la que nos identificamos y creamos #limpiaavanzayayuda la cual es donar tenis nuevos a niños huérfanos en honor a mi bisabuelo y así poder transmitir su historia a los niños. Además de entregarles los tenis en sus manos, pasamos una tarde increíble con ellos, jugamos, platicamos, convivimos y les contamos la historia de mi bisabuelo para que se inspiren y tomen más fuerza para salir adelante.